jueves, junio 4, 2020

Te invitamos a seguir la COP25 a través de nuestro portal. Noticias y acciones concretas, desde Madrid, con mirada latinoamericana. ¡Acompáñanos!

Home Destacadas Clima caliente en Salvador

Clima caliente en Salvador

Por: Juliana Strobel, Gerente Programática de Fundación Avina

Del 19 al 23 de agosto se llevó a cabo la Semana Climática de América Latina y el Caribe en Salvador de Bahia, Brasil. El evento, organizado por Naciones Unidas y otros aliados, reúne a actores de todos los sectores con el propósito de abordar la emergencia climática, discutir temas de acción climática, las vulnerabilidades y los principales retos desde una perspectiva regional. Provee además insumos para abordar las discusiones globales en la COP. Fundación Avina estuvo presente en la Semana Climática de Salvador. Estas son las perspectivas del evento, desde la mirada de Juliana Strobel.

Dos semanas antes, mucha incertidumbre. Parecía que el evento tenía pocas chances de éxito.

El primer día que llegué, pude darme cuenta de la magnitud de la reunión: alrededor de 4.000 personas de toda la región y de otros países del mundo participaron en la Semana del Clima de América Latina y el Caribe. Este número superó por mucho la reunión anterior, que tuvo lugar hace un año, en Montevideo, y contó con la presencia estimada de 600 participantes. Si bien Brasil siempre tiene grandes convocatorias, creo que la razón de la abundante asistencia está en la necesidad de los latinoamericanos de, más que nunca, conocer, aprender y expresar sus ideas sobre el clima. La gente no solo quería encontrarse en un nivel técnico, sino también en lo emocional. Especialmente, los brasileños tenían que expresar sus emociones, que están a flor de piel; sentir y ver en los ojos de los demás la confirmación de que vale la pena insistir en el camino de la razón, la ciencia y la sostenibilidad. No estamos solos.

Aunque el lugar no tuviese la infraestructura ideal, ya que el centro de eventos de Salvador que se está construyendo estará listo hacia fin de año, es importante elogiar la iniciativa del municipio de Salvador de organizar la Semana del Clima a pesar de las adversidades. Más de 50 debates tuvieron lugar, muchos de ellos con traducción simultánea y, al menos en los paneles a los que asistí, todos de altísima calidad.

El patio de comidas era el principal punto de encuentro para conversaciones e interacciones y estaba lleno en todo momento. En definitiva, muchas conexiones también se efectúan fuera de los espacios formales, especialmente las más importantes. Y aunque facilitar encuentros haya sido el principal valor de este espacio, se debe hacer una mención especial a los restaurantes presentes, que ofrecieron comidas deliciosas, a un costo razonable y, especialmente, sin carne. Nunca voy a olvidar la increíble hamburguesa vegana que comí allí y que me hizo pensar que reducir el consumo de carne de una población mayoritariamente carnívora (de la cual soy parte) es posible.

Financiamiento climático, adaptación, NDC, soluciones basadas en la naturaleza, construcción de capacidades y colaboración en redes son algunos de los temas que estuvieron en el centro de los debates. Representantes estatales y no estatales estuvieron presentes, todos expresando sus experiencias y puntos de vista, y estoy segura de que no hay nadie que no haya avanzado en su comprensión sobre la importancia y la complejidad del tema climático. Incluso los representantes del gobierno brasileño se deben haber dado cuenta de que no basta con poner cara de piedra y culpar a las ONG para archivar el asunto.

A mitad de la semana, llegó la noticia sobre el dramático aumento de los incendios en la Amazonía y eso calentó todavía más el debate (pido disculpas por la triste y evidente broma). Noté que estaban surgiendo varias movilizaciones colectivas, ya sea para exigir una acción concreta al gobierno brasileño o para canalizar recursos para apoyar a las personas que directamente sufren las consecuencias de los incendios. Con esto, identifiqué los tres mensajes clave que me llevo a mi casa de la Semana Climática de Salvador: la importancia de los actores no estatales en la agenda del clima, la necesidad de aumentar la ambición y el compromiso de todos con acciones climáticas concretas y el estado de emergencia climática de nuestro mundo, tan oportuna y tristemente simbolizado por los incendios.

Me sumo al coro de exigencias de tantas personas en la región y en el mundo: ¡basta de negociar! Ahora es momento de actuar.

MÁS POPULARES

El Gran Chaco Americano: una deuda pendiente para la COP

El Gran Chaco Americano es el segundo bosque más grande de América Latina y tiene alta relevancia en la lucha contra el...

Intercambiando experiencias del programa Readiness del Fondo Verde para el Clima

El 9 de diciembre tuvo lugar el panel “Apalancando el soporte Readiness para una programación y un diseño más ambiciosos”, organizado por...

La voz por el clima es joven y culturalmente diversa

Por Michelle Soto Nota publicada en AM Prensa en el marco del Programa Latinoamericano de Cobertura Periodística COP25.

Greta Thunberg: “Todos los grandes cambios en la historia han venido del pueblo”.

El 11 de diciembre, la joven activista sueca Greta Thunberg habló en sesión plenaria en el evento de alto nivel sobre la...